¿Y si el problema no era tan superficial como pensabas?
Un día vi algo que me cambió todo: el 80% del sistema inmune vive en el intestino. Y no solo eso, el intestino está conectado con el cerebro.
Si tu flora intestinal está mal, no solo afecta la digestión… afecta todo.
Baja tu energía, cambia tu humor, tu piel se apaga y tu concentración empeora.
Ahí entendí que todo lo que sentía: cansancio, mal genio, hinchazón, piel opaca.
tenía una raíz: mi microbiota estaba dañada.
Y lo más fuerte fue darme cuenta por qué:
estrés constante, antibióticos, mala alimentación y café en ayunas.
Sin saberlo, yo misma había dañado mi intestino durante años.